Rastreos con nicks falsos en salas de chats, escuchas telefónicas e incluso encuentros físicos durante la acampada de la Puerta del Sol del pasado mes sirvieron para identificar, y posteriormente detener, a los tres líderes de Anonymous en España. El sumario del caso, además, refleja decenas de folios con escuchas telefónicas a uno de los acusados, con transcripciones de conversaciones entre éste y su abogado defensor.
Para pinchar un teléfono, al afectar varios derechos fundamentales, se necesita una orden judicial. El 21 de mayo, la juez de Gijón Ana López Pandiella ordenó las escuchas a uno de los tres supuestoslíderes de Anoymous en España, detenidos el 15 de junio.
En el sumario hay cerca de 150 páginas de transcripciones, y en algunas de esas escuchas aparece reflejada parte de la estrategia de la defensa.
Por ejemplo, reproduce íntegra una conversación en la que el abogado David Maeztu comenta con su cliente su intención de plantear la nulidad de su identificación a través de la dirección IP, porque se le acusa de un delito que no es grave. Dicho abogado planteó efectivamente esta cuestión a la juez, que terminó desestimándola.
Otras conversaciones entre abogado y cliente giran en torno a los momentos en los que el acusado tenía acceso a internet -por la naturaleza de su trabajo como marino mercante-, un asunto clave ya que la defensa pretendía demostrar que estaba embarcado los días en los que se produjeron algunos de los supuestos ataques a webs.
En una conversación telefónica con el abogado, éste remarca que el asunto «es grave». «Mi nombre aparece identificado como abogado, es decir, que quienes han transcrito lo grabado lo sabían», afirma Maeztu. «Y, aun así, siguieron reproduciendo las conversaciones».
Las transcripciones de las conversaciones grabadas son proporcionadas por la Policía a partir de las grabaciones que efectúa el Sistema Integrado de Interceptación de Telecomunicaciones (Sitel).
«Sitel lo graba todo, y ahí no está el problema. No obstante, la anotación en la que se me identifica como abogado es una intervención humana, no tiene que ver con el sistema». Maeztu apunta que el trabajo de la Policía es, «en teoría, analizar las conversaciones y sacar conclusiones». «Lo que pasa es que me da la sensación de que aquí se ha hecho al revés: tenían una conclusión y se pusieron a analizar las conversaciones».
Caza al 'hacker'
Las pruebas presentadas por el Grupo de seguridad Lógica de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Policía Nacional, reflejadas en el sumario al que ha tenido acceso EL MUNDO, permiten reconstruir los pasos que siguieron los investigadores para cazar a los presuntos responsables de los ataques. Éstos iban dirigidos contra los sitios de la SGAE y el Ministerio de Cultura, así como los de algunos partidos políticos y el de la Junta Electoral Central, que la Policía llega a relacionar con el 15-M ya que, según afirma, «fue solicitado por gente en la acampada de Sol».
La localización en Gijón de uno de los servidores que daba servicio a salas de chat desde donde se coordinaban ataques fue clave para identificar a los supuestos responsables de Anonymous en España.
Algunos agentes se introdujeron en chats con el nick Sprocket y se ganaron la confianza de un administrador, WickEr, quien dio la pista sobre el primer identificado, cuyo nick es Devnuller, marino gijonés detenido en Almería
Por su parte, los agentes infiltrados lograron «ganarse la confianza» de otro usuario, Mugen. Para identificarle, consiguieron que éste les diera su número de móvil y quedaron en la Puerta del Sol de Madrid el 26 de mayo, coincidiendo con la acampada de indignados, resalta el sumario. Con disimulo, el agente encubierto avisó a otros agentes, que le hicieron una identificación rutinaria. El 31 de mayo sería detenido en Barcelona.
De las declaraciones de este detenido, la Policía deduce que «Anonymous necesita tener una infraestructura y una organización».
Por último, WickEr, contactado en primer lugar por los agentes, fue localizado a partir de un número de teléfono móvil.
Madrid
28/06/2011
Los obispos piden incumplir la Ley de Muerte Digna
La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha aprobado un documento en el que afirma que la Ley de Muerte Digna «no debe ser obedecida» y que hay que procurar «con todos los medios democráticos disponibles, que sea abolida, modificada o bien no aprobada». «Las leyes que toleran e incluso regulan las violaciones del derecho a la vida», continúa el texto, «son injustas. Esas leyes ponen en cuestión la legitimidad de los poderes públicos que las aprueban».
El secretario general y portavoz de la CEE, Juan Antonio Martínez Camino, señaló en rueda de prensa que la norma no es una «ley justa» y que, por tanto, «no obligaría a su cumplimiento si no se modifica». En este sentido, aseguró que esto no quiere decir que la Iglesia Católica rechace la democracia, sino que «justamente» la «está ejerciendo de manera fundamental».
MARK WIETING / Madrid
Especial para EL MUNDO
28/06/2011
Vivir con una identidad falsa cuesta 1.100 euros en España
Las mafias búlgaras aumentaron su negocio en nuestro país con carnés robados
A partir de hoy tu nombre es Iván y tus apellidos Donchev Penkov» le dijo Mitko, el integrante de una mafia búlgara, a un periodista de EL MUNDO TV que ha vivido durante varios meses con una identidad que no es la suya. Los datos pertenecen a una persona nacida el 12/ 12/ 79 en Sofía, que nunca ha estado en España.
Con esta nueva identidad, el periodista pudo empadronarse en un ayuntamiento del sur de Madrid, abrir una cuenta con las claves para operar desde Internet, obtener una tarjeta de débito, otra sanitaria y, por si fuera poco, alquilar un apartamento cerca de la Gran Vía madrileña, viajar en avión por Europa y realizar un cursillo con armas de fuego. Sólo con su pasaporte.
El precio de un carné falso es de 1.100 euros, aunque en el paquete la organización incluye también un carné de conducir. Hay que pagar 400 euros por adelantado, entregar una foto, y en sólo tres días, ya está listo. La negociación se hizo en un bar cercano a la plaza de Santa Ana de Madrid.
Estas operaciones suceden con frecuencia y preocupan seriamente a la Policía. Sobre todo porque las «copias cada vez son mejores y difíciles de detectar», según José Mallo, jefe de sección de la Brigada de Falsedades Documentales. Desde la entrada en la Unión Europea de Bulgaria, en 2007, las mafias de este país, que se dedican a la fabricación de pasaportes falsos, potenciaron su negocio. Los compradores no son sólo delincuentes corrientes, también pueden estar interesados aquéllos que viven en una situación irregular en España y no tienen permiso de trabajo. Gracias a un pasaporte búlgaro, un sin papeles puede ser contratado sin ningún problema.
En las oficinas de la empresa Securidoc de Tres Cantos, en Madrid, tienen cientos de pasaportes falsos de diferentes nacionalidades. Allí, se encargan de analizar los métodos que utilizan los delincuentes. Para Javier Mengotti, gerente de la compañía, los documentos que proporciona esta organización búlgara con la que contactó el periodista «son de buena calidad; cambian la impresión láser original por una de tinta, pero mantienen varios elementos de seguridad». Tienen un precio que va desde los 1.000 hasta los 3.000 euros en el mercado negro. Los carnés casi perfectos, que están fabricados para poder pasar fronteras y controles policiales pueden valer de 10.000 a 30.000 euros, dependiendo de la nacionalidad y el nivel de falsificación. «Los más codiciados son los japoneses. El motivo es que con ellos puedes entrar en EEUU sin necesidad de visado», afirma Mengotti. «Los datos son de una persona que no va a salir de Bulgaria», aseguró el mafioso Mitko; Sin embargo, la Policía comprobó que el documento de Iván Donchev Penkov fue robado y denunciado en el año 2007 en Bulgaria. Con esta identidad, el periodista pudo empadronarse en un ayuntamiento del sur de Madrid y, a continuación, acudir a una caja de ahorros y abrir una cuenta.
Habitualmente, las entidades bancarias exigen a los extranjeros, además del pasaporte, el NIE, es decir, el permiso de residencia expedido por la Policía española.
Sin él, es imposible abrir una cuenta. Sin embargo, existen sucursales que en apenas media hora lo tramitan. Eso sí, a cambio de una comisión. «Tiene un coste adicional porque hay que solicitar un certificado de residencia fiscal», dijeron en la caja después de abonar 25 euros. A continuación, el periodista obtuvo el número de cuenta, las claves para operar desde Internet y una tarjeta de débito.
Además, este «búlgaro» consiguió, tener una tarjeta sanitaria que cubre los servicios de cualquier ciudadano español. «Iván, ya puedes pedir cita a tu médico de cabecera», le decían en el centro de salud. Y en las oficinas de la Seguridad Social le entregaron el número de afiliación, garantizando que «siendo búlgaro podría trabajar en España». Bajo está nueva identidad el periodista adquirió un teléfono móvil a nombre de Iván Donchev, alquiló un apartamento cerca de la Gran Vía y pudo viajar en avión por Europa dentro del área Schengen. Pero sin duda, lo más llamativo de su doble vida es que pudo inscribirse en una federación de tiro para recibir clases sobre armas de fuego. Sólo con su pasaporte y tras abonar poco más de 500 euros, consiguió su carné de federado.
El carné falso es, en general, la puerta previa para cualquier delito, «para abrir una cuenta corriente y enviar transferencias de dinero negro o alquilar un coche para luego robarlo», advirtió la Brigada de Falsedades Documentales.
De ahí la importancia de acabar con gente como Mitko, el creador de la doble identidad. Este joven búlgaro vive cerca del barrio de Carabanchel, y trabajó varios años como portero de discoteca. Según mandos policiales, se le conoce, además, por vender moneda falsa a gran escala, tanto en billetes de euros como en dólares. Puede tener los días contados en libertad.
Yo no soy yo es el título de este trabajo periodístico que emite esta noche Antena 3 a las 23.45 horas.